Descripción
Este poemario de Ligia Isabel Guerrero, “Mi Alma se Desnuda,” está construido, se levanta, sobre varias dicotomías: juventud-vejez, amor-desamor, recuerdo-olvido, sueño-realidad, amanecer-anochecer, y muchas más que dan a esta poesía su permanencia y claridad. Es un desnudo, o un desnudarse, casto y continuo que nos acerca al desnudo de los pintores impresionistas, un desnudo iluminado por el sol, que se aproxima al lector, o al que lo ve, no de un modo amenazante, como ciertos desnudos expresionistas, sino invitándonos a un viaje del amor que nace de lo cotidiano, del amor de todos los días.
Soñar la vida, vivir el amor, vivir la vida del amor que se entrega sin reclamar ni pedir nada. Un amor que está en todas partes, en toda la naturaleza: el río, la montaña, en la Madre Tierra. Una naturaleza que es todo amor, y que nos lleva al otro amor, a un amor panteísta que se sueña despierto: el amor a Dios, ese amor que está en la naturaleza. Toda la naturaleza es Dios, y es el reflejo del amor de Dios. El aspecto religioso del amor es otra presencia en este poemario de Ligia “Mi Alma se Desnuda.” Oigamos esas múltiples voces de Ligia: «que yo tengo un gran Dios,” “la grandeza del Eterno,” “siempre tu grandeza, Señor.”



